La fabricación de una estructura de hierro soldada para una cabina de ascensor de dos alturas requiere un proceso de diseño preciso y una ejecución altamente especializada. Este tipo de estructura metálica constituye el soporte principal del sistema elevador, por lo que debe garantizar resistencia, estabilidad y un comportamiento óptimo frente a vibraciones, cargas dinámicas y condiciones ambientales diversas. Nuestro equipo técnico desarrolla cada proyecto a medida, adaptando las soluciones estructurales a las características del edificio y a las exigencias normativas del sector de la elevación y la construcción.
La estructura está formada por perfiles de acero de alta resistencia, unidos mediante soldaduras certificadas que aseguran una continuidad estructural perfecta. Este método de fabricación permite obtener una estructura rígida, duradera y capaz de soportar las cargas verticales generadas por el funcionamiento del ascensor, así como los esfuerzos laterales que se producen durante su uso diario. Además, se presta especial atención al tratamiento del material, aplicando imprimaciones y recubrimientos que aumentan la protección frente a la corrosión y prolongan la vida útil del conjunto.
Uno de los elementos clave del proyecto es el forrado con chapa sándwich, un material muy utilizado en estructuras metálicas por su excelente comportamiento térmico y acústico. La chapa sándwich proporciona un cerramiento ligero pero extraordinariamente resistente, compuesto por dos láminas metálicas y un núcleo aislante que mejora el confort y reduce la transmisión de ruido entre las distintas plantas. Gracias a estas propiedades, la instalación ofrece un rendimiento superior tanto en interiores como en exteriores, adaptándose a entornos residenciales, comerciales o industriales.
El uso de chapa sándwich también facilita una instalación más rápida y limpia, lo que resulta especialmente ventajoso en obras de rehabilitación o en edificios donde es necesario minimizar las interferencias con las actividades diarias. Además, el cerramiento se integra estéticamente con la estructura y puede personalizarse en diferentes colores o acabados para armonizar con la arquitectura del entorno.
Para garantizar el correcto funcionamiento de la cabina de ascensor, la estructura se calcula minuciosamente mediante software de análisis estructural, teniendo en cuenta parámetros como la carga útil, la altura total del recorrido, los puntos de anclaje y las condiciones de uso. Este proceso permite optimizar la distribución de los perfiles, reforzar las zonas críticas y asegurar la compatibilidad total con el sistema mecánico y eléctrico de elevación.
El resultado es una estructura metálica robusta, segura y eficiente, diseñada para ofrecer un alto rendimiento a largo plazo. Este tipo de solución es ideal para proyectos de mejora de accesibilidad, instalación de ascensores en edificios existentes o ampliaciones que requieren una estructura independiente del núcleo principal del inmueble.
Con esta combinación de ingeniería, materiales de calidad y un acabado resistente, conseguimos una estructura perfectamente adaptada para alojar ascensores de dos alturas, garantizando fiabilidad, seguridad y una integración arquitectónica impecable.






